Consejos avanzados para la construcción de mazos

Ahora que hemos visto algunos de los conceptos básicos de la construcción de mazos de The Elder Scrolls: Legends, es hora de profundizar más en algunas estrategias avanzadas con los distintos arquetipos de mazos que suelen existir en los juegos de cartas. Con esto estaréis preparados para lanzaros a construir mazos cuando llegue el momento.

Arquetipos

Hay cuatro categorías típicas en las que se puede clasificar un mazo: aggro, intermedio, control y combo.

Aggro

En los juegos de cartas, los mazos aggro son los más rápidos o, como su nombre indica en inglés, los más agresivos. Los mazos aggro suelen estar cargados de pequeñas criaturas con la intención de jugar varias de ellas en cada turno. Los jugadores que usan mazos aggro normalmente no tienen la intención de llegar a las fases avanzadas de la partida. Lo que esperan es ganar mucho antes, así que a menudo evitan las cartas más caras salvo que sean particularmente agresivas. El Reclutador orco de los bosques es un buen ejemplo de esto, ya que si tenéis otro Orco, este ganará Carga. Las criaturas con Carga son una forma estupenda de infligir daño de forma imprevista, evitando dar al rival la oportunidad de librarse de ellas, así que los mazos agresivos suelen recurrir a ellas.

El Rastreador de Silvenar es otra gran criatura con Carga que os permite tomar la iniciativa, una estrategia que ya hemos mencionado. Tomar la iniciativa aquí significa que podéis atacar directamente a vuestro rival para infligir daño con el Rastreador, obligándolo a usar sus ataques para encargarse del Rastreador en su turno. Esa suele ser la forma de ganar de los mazos aggro: aplican presión constante mientras niegan al rival la capacidad de hacer lo mismo, al estar demasiado ocupado respondiendo a vuestras amenazas.

Control

Los mazos de control están en el lado opuesto del espectro que los mazos aggro. Los mazos de control son lentos pero seguros, y pretenden mantener la partida bajo control de principio a fin. Los mazos de control son estupendos a la hora de robar cartas adicionales (¡cuantos más recursos tengas, mejor!), ocuparse de múltiples criaturas a la vez y jugar menos condiciones de victoria. Esto a menudo significa que el mazo de control solo empleará unas pocas criaturas que beneficien al plan de juego del jugador. Por ejemplo, un mazo de control podría incluir cartas como el Archimago de Indoril, el Sacerdote dragón o Divayth Fyr en lo más alto de su curva mágica para sentenciar la partida. 

Con un mazo de control, la salud es vuestro recurso más valioso. Tendréis que vigilarla cuidadosamente si planeáis seguir con vida hasta bien avanzada la partida. Esto significa que las criaturas con Guardia y las cartas que hagan daño a varias criaturas (como Tormenta de fuego y Tormenta de flechas) serán vuestras mejores aliadas. Si os planteáis usar un mazo de control, es esencial que miréis lo que otros jugadores hacen con mazos más populares para poder centraros en contrarrestar sus estrategias.

Intermedio

Los mazos intermedios están a medio camino entre los de control y los aggro. Tienen un poquito de agresión y un poquito de control, pero están diseñados principalmente para jugar las cartas más eficaces en cada punto de la curva. Estos mazos suelen contener un montón de criaturas y hechizos que proporcionan ventaja de cartas (es decir, eliminan u os hacen ganar más cartas o recursos de los que gastáis). Los mazos intermedios son a menudo los más directos de los arquetipos y también los más comunes. Tienden a ofrecer la mayor flexibilidad y consistencia, y no os obligan a ceñiros a un plan de juego concreto en ningún momento concreto de la partida.

Combo

El combo es el arquetipo final, y sin duda el más peculiar. Al referirnos a los mazos de combo, no solo sugerimos que tengáis tanto criaturas como objetos en vuestro mazo; hablamos también de algo mucho más complejo. El arquetipo de combo normalmente incluye combinaciones de dos a tres cartas que ocasionalmente permitirán ganar la partida en el acto. A veces, sin embargo, requerirán de más elementos y quizá construyáis todo el mazo en torno a una carta o interacción concreta. Si se construyen correctamente y funcionan como deben, los mazos de combo a menudo acaban ganando la partida en un solo turno gracias a una poderosa estratagema.

¿Cuál es vuestra estrategia?

Sinergias

Al construir vuestro mazo, puede que queráis evitar las típicas convenciones de la construcción de mazos y centraros en una sinergia particular. Al hablar de juegos de cartas, la sinergia se refiere al grado de interacción que unas cartas tienen con otras. Hay varias razas en The Elder Scrolls: Legends que recompensan al jugador por centrarse en ellas (como el mazo de orcos, que depende de las distintas bonificaciones que los orcos se dan entre sí) y, si esto se aprovecha debidamente, os ayudará a obtener un mazo formidable con numerosas bonificaciones. Estos mazos acaban aproximándose más al arquetipo intermedio, pues a menudo querréis meter en ellos el mayor número posible de copias de las cartas con sinergia. 

Tener un plan

Las categorías que hemos mencionado son algunas de las más comunes en las que se puede clasificar vuestro mazo de The Elder Scrolls: Legends. Antes de empezar a construir el mazo, deberíais aseguraros de que sabéis qué queréis hacer con él y así escoger el arquetipo o estrategia que mejor se ajuste a vuestro plan. Esto debería facilitar mucho la tarea de elaborar el mazo.