Introducción a la construcción de mazos

Si es la primera vez que jugáis a un juego de cartas estratégico, tal vez os halléis en un mar de dudas a la hora de montar vuestro primer mazo. ¿Cuántas cartas debería tener el mazo? ¿Cómo equilibrar los costes de magia? ¿Qué nivel de variedad es el óptimo en un mazo? La rica campaña para juego en solitario de The Elder Scrolls: Legends se ha diseñado para ayudaros a resolver algunas de estas dudas, pero también os vamos a dar algunos consejos para ayudaros a empezar.

 

Tamaño del mazo

El tamaño mínimo (y recomendado) del mazo en The Elder Scrolls: Legends es de 50 cartas. Por norma general, en los juegos de cartas conviene que el mazo esté lo más cerca posible del tamaño mínimo. Si seguís este principio al crearlo, tendréis más opciones de sacar las mejores cartas cuando más las podáis necesitar. ¿Es posible tener más de 50 cartas en el mazo? ¡Por supuesto! Podéis crear uno de hasta 70 cartas. No obstante, en términos competitivos, haríais bien en quedaros en torno a las 50 cartas.

Un atributo... ¡o dos!

Cada mazo de Legends puede contener cartas de uno o dos de los cinco atributos[AL1] , pero no más. Cada configuración de atributos ofrece diferentes ventajas. Al centraros en un atributo, os aseguráis de que sea más probable que cartas como Barón de Lágrima activen su invocación. Por otra parte, si vuestro mazo contiene dos atributos, gozaréis de más versatilidad, además de la posibilidad de jugar cartas con dos atributos. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras; todo depende, más que nada, de vuestro estilo de juego.

Recordad que las cartas neutrales (las que no tienen ningún atributo) pueden usarse en cualquier mazo, independientemente del número de atributos que este contenga.

 

Tres copias de cualquier carta, salvo...

Podéis incluir hasta tres copias de cualquier carta en vuestro mazo. Al poseer varias copias de una carta, será más probable que las saquéis en una partida.

Eso sí, habrá situaciones en las que no resulte conveniente tener tres copias de una carta determinada. Esto sucede a menudo con las cartas que cuestan seis de magia o más. No os conviene obstruir vuestra mano con cartas que no podéis usar en los primeros compases de la partida. Si tenéis pocas de estas cartas, os ahorraréis ese problema.

También existe un tipo de carta del cual no podéis tener tres copias al construir vuestro mazo...

 

¡Las únicas!

Las cartas únicas se encuentran entre las más poderosas del juego. También resultan ser únicas en el trasfondo de Elder Scrolls; al fin y al cabo, ¡no tendría mucho sentido contar con tres Lucien LaChances en vuestro mazo! Solo podréis poner una copia de estas cartas en vuestro mazo, y aun así deberán corresponderse con los atributos que hayáis elegido.

 

Cuidado con la curva

Os convendría prestar atención a vuestra curva mágica a la hora de construir el mazo. Lo normal es que tengáis unas pocas cartas que cuesten uno o cero; un buen puñado de cartas que cuesten dos, tres, cuatro y cinco; y otras pocas que cuesten seis o más. De este modo, tendréis un mazo con una distribución normal.

Gran parte de la acción de una partida suele transcurrir con cartas que cuestan entre dos y cinco de magia. Como ya hemos mencionado, no suele ser conveniente que os compliquéis las primeras manos cargando con cartas que no podáis usar hasta bien avanzada la partida. Así mismo, tampoco conviene tener cartas débiles que cuesten uno o nada en la recta final. Por lo general, la apuesta segura sería tener un gran número de cartas que cuesten entre dos y cinco.

Pero no siempre es así. Hay veces en las que jugaréis un mazo más agresivo que incluya muchas cartas con valor de uno o 1dos de magia, y evite aquellas que cuesten más de cuatro o cinco.

Esto es solo la punta del iceberg de la construcción de mazos en The Elder Scrolls: Legends. A lo largo de la campaña, iréis conociendo más estrategias básicas para construir mazos. A lo largo de las próximas semanas, seguiremos con la serie de Legends, donde os proporcionaremos consejos más avanzados al respecto.