Diario de los desarrolladores – Ajuste de los efectos “tutor” y monstruos maníacos
¡Bienvenidos a otro diario de los desarrolladores! La última vez, repasamos el diseño de las cartas dobles y de las condiciones de calle. Para continuar, pensamos que sería interesante examinar varios ejemplos concretos con cartas reconocibles de Isla de la locura y profundizar en cómo se crearon.
Herrera de Crisol y Despertar a los muertos
Durante el diseño, un objetivo importante es que cada partida sea única: queremos que los jugadores tengan siempre una experiencia diferente, con nuevos estados y decisiones en las partidas. Las cartas que te permiten buscar cualquier otra del mazo y robarla normalmente se conocen como “tutores” en la comunidad del juego y son problemáticas por naturaleza, ya que abren la puerta a que los mazos hagan siempre lo mismo en cada partida.

Sin embargo, los tutores también tienen la posibilidad de llevar los mazos en la dirección opuesta. Pueden servir para que los jugadores usen copias sueltas de cartas que no suelen jugar, que pasan a ser jugables al poder contar con el tutor. Esto puede hacer que se dispare la diversidad de cartas propias y del rival que uno puede encontrar en una partida. Para Isla de la locura, decidimos buscar tutores con restricciones que motivasen a los jugadores a seguir la segunda estrategia más que la primera, con el objeto de incluir un tutor en cada atributo.
Desgraciadamente, fracasamos en ese sentido. Probamos toda una variedad de restricciones diferentes, incluyendo coste de magia, salud, rasgos, tipo de criatura e incluso rareza. Sin embargo, el problema de la mayoría era que, o eran demasiado amplios y se prestaban a abuso, o eran demasiado restrictivos como para resultar interesantes. Había dos diseños de tutor que consiguieron dar con a un punto medio entre estos extremos: Herrera de Crisol y Despertar a los muertos, y tengo la esperanza de que a medida que se expanda el catálogo de cartas para Legends, surgirán otras ideas viables para crear tutores.
Pollo gigante y Dragón diminuto
Pollo gigante y Dragón diminuto tuvieron una gestación complicada. En un principio no se crearon como cartas coleccionables, sino como cartas generadas por una versión inicial de la carta doble del atributo Inteligencia conocida entonces como Maníaco y Demente.

Maníaco era una criatura con “Invocación: Transforma una carta de tu mano en un Pollo gigante”, y Demente hacía lo mismo con un Dragón diminuto. En aquel momento, Pollo gigante y Dragón diminuto eran criaturas sin habilidades, pero nos enamoramos de ellas igualmente. Sin embargo, Maníaco y Demente daban problemas. Aunque cualquiera de las dos habrían sido buenos diseños por separado (y hay una carta similar en el set, Guardia de la fortaleza, que se incluyó por lo bien que funcionaba con las dobles), como carta doble no nos convencieron.
No teníamos nada claro qué hacer con Demente y Maníaco: cómo evaluarla, en qué mazos se podría incluir y cómo aprovecharla al jugar con ella. Estas cartas ofrecían tal cantidad de opciones que resultaban abrumadoras, y además por partida doble, ya que el valor de cada mitad dependía del valor de la otra, puesto que podían transformarse entre ellas. Como las cartas dobles ya de por sí ofrecen más opciones, nos dimos cuenta de que no nos venía bien incluir entre ellas diseños que ofrecieran aún más flexibilidad.
Por eso, transformamos a Maníaco y Demente en Maníaco y Mutación maníaca, y nos cargamos a nuestros adorados Pollo gigante y Dragón diminuto. Como el sentimiento de culpa no nos dejaba vivir, ni nos imaginábamos un mundo sin estas dos cartas, hicimos un trato con Sheogor... Perdón. Decidimos diseñar cartas que hiciesen justicia a estos dos encantadores diseños.
Esto es todo por ahora: estamos deseando contaros más en otro momento sobre cómo es trabajar en Legends, y entre tanto, ¡esperamos que disfrutéis jugando a Isla de la locura!

